yukio_nakagawa

Estamos hablando de un arte milenario para cuyo origen debemos remontarnos varios siglos y desplazarnos hasta el lejano oriente. Consiste en cortar una flor en el momento más propicio y dejarlo intercalado entre papeles con una pesa encima. Después de un tiempo la flor quedará completamente seca. Este arte, nació del deseo de conservar para siempre la belleza de una flor.

El arte japonés de prensado de flores resalta la calidad frágil y mórbida, esplendorosa y al instante pútrida de las flores. Expresión de la estética japonesa cuya enseñanza básica es que todas las cosas de este mundo son transitorias y temporarias. El arte Oshibana, como toda expresión del arte japonés está inspirado en los tres pilares de su estética.

  • Búsqueda de la posesión de la sensibilidad estética y sentido profundo de la belleza, persiguiendo, a la vez, la unidad con la naturaleza.
  • Encontrar riqueza y serenidad en la simplicidad.
  • Impulsar el sentimiento de una serena grandeza gozada en soledad siendo la simple flor silvestre la más clara expresión de su abreviatura.

Yukio Nakagawa, maestro japonés en el trabajo con flores escribe: “Es el arte de  trabajar lo efímero que guarda en sí la esencia de su decadencia inevitable. La  posibilidad de manipuleo del tiempo y del espacio“.

La profesora Remiko Kondou sostiene: “para que la flor pueda vivir en la naturaleza es necesario lograr su naturalidad, buscar la expresión de su elegancia y estos son los objetivos del arte Oshibana. De manera que el colorido de las flores silvestres de cada estación viva en el adorno. El lenguaje de las flores habla como en sueño y queda en el corazón de quien lo realiza, el recorrido hecho en el arreglo. Las personas que aman las flores viven en abundancia y felicidad”.